Una referencia es un objetivo.
Imprimir la versión coloreada junto al contorno convierte colorear en una tarea de asociación. Es realmente útil cuando se enseña el color de algo —un camión de bomberos, un limón o una cebra— o cuando un niño necesita la seguridad de una respuesta correcta.
También ayuda con el vocabulario de los colores: el niño tiene algo que señalar mientras lo nombra.
Cuándo desactivarla
Si el objetivo es inventar, una referencia se interpone activamente. Un elefante morado es un buen resultado en una sesión abierta y una respuesta incorrecta en una de asociación, y la lámina decide de qué tipo de sesión se trata.
Para colorear libremente, imprime solo el contorno. El niño tiene más que aportar a la página cuando nada de ella está decidido de antemano.
Un punto intermedio práctico
Proyecta la referencia en la pizarra en lugar de imprimirla. Los niños que quieran la orientación miran hacia arriba; los que no, no. Una sola decisión sirve para un grupo mixto.
